Domingo 7 de junio

Recordar quiénes somos

Respondió Rut: […] dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios (v. 16).


La escritura de hoy: Rut 1:11-18 Marvin Williams  escribe:

Un empleado de un restaurante encontró a un hombre inconsciente junto a un contenedor de basura. Quemado por el sol, con picaduras de hormigas y signos de traumatismo, no recordaba quién era. Más tarde, se autodenominó «Benjamin Kyle», y vivió en un limbo durante más de una década. No podía trabajar, recibir beneficios ni recuperar su pasado. Su sanación comenzó cuando un grupo de desconocidos lo ayudó a redescubrir su identidad mediante pruebas genéticas e investigación. «Tengo una historia —dijo—. No soy simplemente un extraño que apareció de la nada».

La historia de Rut en la Biblia también puede considerarse una pertenencia redescubierta. Tras perder a su esposo y dejar su tierra natal, decidió unirse a su suegra Noemí y a su pueblo. Dijo: «dondequiera que tú fueres, iré yo […]. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios» (Rut 1:16). Rut vinculó su identidad y destino al de Noemí y su gente, en vida y en muerte. Estaba «resuelta a ir con ella» (v. 18); y así, entró en la historia redentora de Dios y se la recuerda para siempre como parte del linaje de Cristo (4:18-22; Mateo 1:3-5).

Cuando el dolor de la vida nos deja desorientados, Dios suele usar a otros creyentes en Jesús para reconectarnos con nuestra identidad más auténtica. En Él, somos amados y conocidos.

Reflexiona y ora

¿A quién está utilizando Dios para recordarte quién eres? ¿Qué significa ser conocido por Él?

Dios, que recuerde quién soy en ti.

Lunes 8 de junio

Generosidad recíproca

… estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis… (v. 18).


La escritura de hoy: Filipenses 4:10-19 Kirsten Holmberg  escribe:

Cuando Malena comenzó con dolores de cabeza frecuentes, se descubrió que tenía un tumor benigno en la glándula pituitaria. Era del tamaño de una ciruela y lo extirparon quirúrgicamente en 2003, y de nuevo en 2006, cuando reapareció. Luego, en 2017, cuando volvió por tercera vez, Malena se sometió a un tratamiento de radiación que le provocó la pérdida del cabello. Su hijo Mateo, de veintisiete años, decidió dejarse crecer el pelo para hacerle una peluca.

Su acto generoso y de amor ilustra cómo las habilidades y recursos de una persona pueden suplir las necesidades de otros. En su carta a los filipenses, Pablo destaca la belleza de esta generosidad recíproca. Los creyentes allí compartieron en su «tribulación» y proveyeron «una y otra vez para [sus] necesidades» (Filipenses 4:14, 16). Al recibir sus ofrendas, Pablo reconoció que Dios le había provisto en abundancia.

Nuestra disposición a compartir con otros suele ser el canal por el cual Dios provee en nuestras vidas. A veces, podemos dar nuestro tiempo, talento o recursos; otras veces, somos nosotros quienes necesitamos depender del apoyo de los demás. A través de la obra de su Espíritu en nosotros, nuestra ofrenda es «agradable a Dios» y una manifestación de la vida que compartimos como cuerpo de Cristo (v. 18).

Reflexiona y ora

¿Cuándo ha suplido Dios tus necesidades a través de otra persona? ¿Cómo podría Él proveer a otros mediante tu generosidad hoy?

Dios, gracias por tu provisión.

Martes 9 de junio

La gloria y majestad de Dios

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo […]; derribado eres hasta el Seol… (vv. 13, 15).


La escritura de hoy: Isaías 14:12-15 Sheridan Voysey  escribe:

El techo del Banqueting House en Londres es magnífico. Fue pintado por Sir Peter Paul Rubens entre 1629 y 1634 por encargo del rey Carlos I para glorificar el reinado de su familia. En una de las pinturas, la diosa Minerva celebra los logros del padre de Carlos, el rey Jacobo I. En otra, Jacobo es llevado al cielo sobre las alas de un águila. Al mirar el techo, los invitados a los banquetes recibían un mensaje claro: reyes como Carlos y su padre eran virtualmente divinos.

En la época del profeta Isaías, el rey de Babilonia se consideraba de forma similar: deseaba subir «al cielo» y sentarse «en el monte del testimonio», donde se creía que reinaban los dioses (Isaías 14:13). Pero Isaías profetizó que este rey caería (vv. 3-4), «a lo más profundo del sepulcro» (v. 15 rvc), sin siquiera ser recordado (vv. 18-19). Carlos I tuvo un destino similar. En un giro irónico, fue llevado bajo ese mismo techo, que representaba su supuesta divinidad, antes de ser ejecutado frente al Banqueting House en 1649.

Esta triste realidad se ha repetido a lo largo del tiempo: las personas poderosas que se atribuyen gloria divina descubrirán un día cuán humanas son. Solo hay Uno digno de reinar desde el cielo; y todo el poder, la gloria y el honor le pertenecen a Él (1 Crónicas 29:11).

Reflexiona y ora

¿Por qué crees que gobernantes históricos se declararon divinidades? ¿Cómo se diferencia la actitud de Jesús a la de ellos?

Padre celestial, ¡solo tú eres Dios!

Miércoles 10 de junio

Nuestro futuro con Cristo

… las primeras cosas pasaron (v. 4).


La escritura de hoy: Apocalipsis 21:1-5 Karen Huang  escribe:

Visitar Suiza había sido siempre el sueño de mi papá. Cuando le diagnosticaron demencia senil, mi mamá decidió acompañarlo mientras aún estaba físicamente apto. «Un día, mientras la nieve caía a nuestro alrededor en el monte Titlis —dijo ella—, vi en el rostro de tu padre una alegría profunda. Su sueño hecho realidad». Pero más tarde, lágrimas brotaron de mi mamá cuando mi papá preguntó: «¿Dónde estamos?».

Quizá mi papá olvidó que estaba en Suiza, pero mi mamá dijo: «El viaje valió la pena. Al menos por un momento, él lo supo y fue feliz».

Dios nos asegura que llegará un tiempo en el que la alegría nunca más se nos quitará. Por nuestra esperanza en Jesús, podemos aguardar con ansias «un cielo nuevo y una tierra nueva» (Apocalipsis 21:1), donde estaremos libres del pecado y la muerte (Romanos 5:12). En ese mundo perfecto, Dios hará «nuevas todas las cosas» (Apocalipsis 21:5): «Enjugará Dios toda lágrima […]; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron» (v. 4). Todo sufrimiento que experimentemos ahora es temporal. Dios promete que, un día, «de lo primero no habrá memoria» (Isaías 65:17).

Sé que, un día, cuando estemos con Dios (Apocalipsis 21:3), veré en el rostro de mi papá una alegría profunda. Esta vez, permanecerá.

Reflexiona y ora

¿Cómo te trae esperanza la certeza de tu futura morada? ¿Qué anhelas ver allí?

Jesús, te alabo porque harás todo nuevo.

Jueves 11 de junio

Estar preparado para compartir

… estad siempre preparados para presentar defensa […] ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros (v. 15).


La escritura de hoy: 1 Pedro 3:13-17 Dave Branon  escribe:

La adolescente se mantuvo firme. Mientras su grupo de la escuela visitaba un centro de rehabilitación para adicciones, Clara entabló conversación con un joven de veintitantos años que la superaba en tamaño. Hablaron sobre la fe.

Clara le presentó abiertamente el evangelio de Jesús, pero él contrarrestó con sus propias creencias espirituales, muy distintas. Fueron y vinieron en un intercambio amistoso. Finalmente, el joven miró a Clara y dijo: «Me convenciste. No puedo discutir lo que estás diciendo».

Aunque no puso su fe en Jesús, se había sembrado una semilla. Y aunque a Clara le habría encantado que el joven recibiera a Cristo, su decepción se equilibró con la realidad de que había hecho lo que Dios le pidió que hiciera ese día: «estad siempre preparados para presentar defensa» (1 Pedro 3:15). Compartió con amor el plan de salvación de Dios.

Clara no se avergonzaba del evangelio (Romanos 1:16); estaba preparada para «dar razón de [su] esperanza» (1 Pedro 3:15). Y sabía cómo hacer que su conversación fuera «siempre con gracia» para «saber cómo […] responder» (Colosenses 4:6) con el espíritu correcto al joven.

¡Qué privilegio nos brinda Dios de dar a conocer a Cristo! Estemos preparados para compartir con otros mientras Él provee lo que necesitamos.

Reflexiona y ora

¿Cómo puedes prepararte para una oportunidad de compartir tu fe? ¿A quiénes conoces que necesiten oír el evangelio?

Dios, abre mi boca para poder responder a los que te necesitan.

Viernes 12 de junio

Temporadas de amor

… a su tiempo […], Cristo murió por nosotros (vv. 6-8).


La escritura de hoy: Romanos 5:6-8 Patricia Raybon  escribe:

El reconocido paisajista holandés Piet Oudolf dice que las flores no tienen que florecer para ser hermosas. Aun en pleno invierno, sus galardonados diseños son famosos por su impresionante atractivo. Aunque algunos disientan, Oudolf afirma: «La belleza está en tantas cosas que uno no imagina. Al decir que amas las plantas que están muertas [dormidas], tienes un problema, porque a la gente no le gustan las plantas muertas».

Su apreciación sobre los ciclos de vida de las plantas evoca un principio espiritual fundamental: cuando estábamos muertos en nuestros pecados, Dios aún nos amó. «Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos» (Romanos 5:6), explicó el apóstol Pablo. Y agregó: «Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (v. 8).

Jesús eligió discípulos con defectos; comía con pecadores declarados; sanaba a marginados. Oudolf, asimismo, «se interesa por las plantas no solo por sus flores, sino también por su personalidad». Ve belleza «en cosas que, a primera vista, no son hermosas».

Como portadores de la imagen de Dios, lo mostramos al mundo en cómo nos relacionamos con los demás. Plantados en su amor, florecemos en Él: pecadores antes muertos que muestran su belleza a un mundo que anhela vislumbrarlo.

Reflexiona y ora

¿En qué temporada de tu vida te llamó Dios? ¿Cómo puedes florecer espiritualmente para que otros puedan ver la imagen de Dios en ti?

Dios, gracias por darme vida nueva.

Sábado 13 de junio

Depender de la fortaleza de Dios

… Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad… (2 Corintios 12:9).


La escritura de hoy: 2 Corintios 11:23-29 Bill Crowder  escribe:

El tungsteno es una especie de paradoja. Tiene la mayor resistencia a la tracción de cualquier elemento puro, lo que lo hace extremadamente difícil de romper. Pero el sitio web Mead Metal señala: «En términos de resistencia al impacto, el tungsteno es débil; es un metal frágil conocido por romperse al recibir un golpe». Es fascinante que el metal natural más fuerte sea también tan débil y quebradizo.

Los seres humanos muestran una característica similar. Aunque poseemos gran fortaleza física y mental, podemos ser fácilmente aplastados por el peso de este mundo caído y roto. Pablo lo experimentó personalmente. En 2 Corintios 11, describió experiencias que lo abrumaron (vv. 23-29). Pero Dios lo animó: «Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad». Por eso, Pablo decidió: «con mayor gusto me gloriaré en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo» (2 Corintios 12:9).

Antes, en 2 Corintios 4:8, había escrito: «Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan» (ntv). Aunque el hijo más fuerte de Dios sabe muy bien que este mundo es simplemente demasiado para nosotros, hay esperanza. Dependemos de la fuerza de su gracia para poder resistir. Como Pablo, aceptemos nuestras debilidades para que el poder de Dios nos sostenga.

Reflexiona y ora

¿Cuándo sentiste que una circunstancia de tu vida te aplastaría? ¿Cómo descansarás en la fuerza de Dios la próxima vez que estés en crisis?

Padre, ayúdame a depender de tu fuerza.

Domingo 14 de junio

Servir codo a codo

… Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien (2:18).


La escritura de hoy: Nehemías 2:17-18; 3:6-12 Anne Cetas  escribe:

La librería Serendipity, muy popular en Chelsea, Michigan, necesitaba expandirse. La dueña encontró un edificio más grande a solo una cuadra. Como quería mudarse rápidamente, sin cerrar la tienda ni tener que empacar todos los libros, pidió ayuda a la comunidad. ¡Se presentaron más de trescientas personas! Hombro con hombro, formaron una cinta transportadora humana y pasaron los libros de una persona a otra, trasladando 9.100 libros en menos de dos horas. La dueña dijo: «[La librería] es realmente parte de la comunidad, y [la gente] la hace propia». Todos trabajaron con entusiasmo, codo a codo.

Cuando Nehemías, un judío que era copero del rey persa, se enteró de que el muro de Jerusalén estaba en ruinas, clamó a Dios por guía (Nehemías 1:3-11). Los babilonios habían destruido los muros años antes. Después de investigar, pidió ayuda a la comunidad, y dijo a los líderes judíos: «Ustedes son testigos de nuestra desgracia. Jerusalén está en ruinas […]. ¡Vamos, anímense! ¡Reconstruyamos la muralla» (2:17 nvi). El capítulo 3 describe cómo, tanto líderes como ciudadanos, repararon voluntariamente la sección del muro que estaba justo frente a cada uno. Trabajaron codo a codo.

Nosotros también podemos impactar a nuestra comunidad al servir juntos bajo la dirección de Dios y con su fuerza.

Reflexiona y ora

¿Qué habilidades te ha dado Dios? ¿Cómo podría llamarte Él a trabajar codo a codo con otras personas?

Dios, ayúdame a servir con otros.